Quién Soy

Creo que todos ya llevamos todo dentro nuestro y que venimos a La Tierra a recordar quiénes somos y a desplegar nuestro amor.

Gustavo Samorano
Soy una parte del todo (eso que llamamos de muchas maneras: Dios, universo, Amor, energía, la fuente, etc.) a la que le gusta explorar, des-cubrirse, crear y compartir.

Te comparto algunas experiencias:

Ojo egipcio

Percibir

Nací en Buenos Aires, Argentina, ahora sé que desde pequeño he tenido desarrollada la capacidad de percibir lo que nos rodea.
Mis primeros recuerdos de ello son de los diez años. Tardé ocho más en comprender lo que me pasaba cuando percibía tiempos que transcurrían a diferente velocidades sucediendo a la vez.

Estudié Bellas Artes (una época maravillosa), a la edad de catorce años, mirando libros de arte me “re-conecté” con el antiguo Egipto, ese mundo fascinante que siempre me atrajo y parecía formar parte de mí…

Dolly Basch

Dolly

A los quince años tuve la suerte de conocer a Adela Basch (Dolly) una escritora argentina y bellísima persona a la que quiero mucho. Nos hicimos amigos en esa época.
Gracias a las charlas siempre placenteras y místicas (con mate de por medio) que compartimos, me abrí a un mundo de literatura espiritual.
Fue de Dolly de quien escuché por primera vez la palabra “dimensiones”. Y lo hizo para ayudarme a comprender algo que me sucedía, no para demostrar lo que sabía.
De sus manos me llegaron: El Kybalión, los libros de Castaneda (disfrutaba a carcajadas con las travesuras de Don Genaro!), Los Diferentes Estados de La Consciencia, poesía sufí, El Monte Análogo, y tantas otros lecturas que fueron como un faro que me indicaron el camino que quería caminar con corazón.

En esa época comencé a sentirme conectado con los indios americanos. Y gracias a Dolly también, conocí un camino espiritual donde aprendía a meditar y recibí guía(desde aquí, gracias a mi directora de aquella época!:)).

Energía y estados de consciencia

¿Y qué pasó?

Quise saber más.

Investigué con estados de relajación para agudizar mi percepción y descubrir qué más había…

Explorando, llegaron experiencias que me mostraron una y otra vez que ese mundo que contaban esos libros era real.

Vi como otras dimensiones conviven con el mundo que perciben nuestros sentidos. Me comuniqué con personas distantes dentro y fuera de La Tierra, también con personas fallecidas (en verdad nada muere).

El tiempo en otras partes del universo.

¿Qué más?

Experimenté cómo en otras partes del universo el tiempo transcurre infinitamente más veloz que aquí, aunque cuando estás allí te resulta de lo más normal (fue cuando entendí lo que me pasaba desde los diez años).

Revisión de experiencias de vida.

Revisión de experiencias

Vi pasar mi vida como una película para una revisión de mis experiencias.

Gabriel

Encuentros entre Gabriel y Gustavo Samorano

Gabriel

Haciéndome más sensible a las diferentes energías un día descubrí que había personas entre nosotros que vibraban diferente.

Después de eso se hizo presente Gabriel sabiendo todo de mí, me recordó dónde estaban las pirámides, entablamos amistad y mantenemos contacto.

Miguel

Gustavo Samorano, encuentro con Miguel.

Miguel

Poco después vino a mí Miguel, que también parecía estar al tanto de mí. Vino a ayudarme con algo que necesitaba sanar, me dio su visión y su consejo.

Preparando esta vida

He recordado fragmentos de otras vidas y de un episodio de preparación para esta, así comprobé que a algunas personas las escogemos antes de nacer para luego encontrarnos con ellas y desplegar algo que venimos a aprender o practicar, aprendizaje que siempre se extiende más allá de nosotros.

Gustavo Samoarano, recuerdo de otras vidas.

Las Cualidades de La Vida

En 2013 escribí el libro Las Cualidades de La Vida en colaboración con personas de Pléyades, en donde compartí algunas visiones sobre cómo se expresa la vida en nosotros y en el universo en general.

Gustavo Samorano y su madre.

Aquí junto a mi mamá (dice que soy un «trabajador de mí mismo»), con quien tengo la fortuna de compartir el disfrute de la naturaleza, el interés por el desarrollo personal y tantas cosas bonitas. No siempre fue así, por eso el placer es mayor (gracias mamá por acompañarme con tu amor, gracias Miguel, gracias Núria, gracias Gabriel!).

Gustavo Samorano, camino de desarrollo personal.

Sigo aprendiendo con las mismas ganas de siempre de des-cubrir más y de disfrutar cada paso!

Me da mucho placer compartir contigo. Gracias por estar aquí!