Gustavo Samorano

Sobre Mí

Gracias de corazón por estar aquí!

Te comparto algunas experiencias de aprendizaje  que me he encontrado en el camino y que de alguna u otra manera me han hecho crecer.

-Nací en Buenos Aires, Argentina,  de madre española y padre argentino.

Desde pequeño he tenido desarrollada la percepción, lo que hace que en ocasiones capte la información de los lugares y otras dimensiones.

No siempre conecté con cosas agradables, a mis diez años, en Argentina había una dictadura militar, con secuestros y torturas, la atmósfera que se respiraba era espantosa.

Por aquel entonces carecía de información para entender lo que me sucedía y eso me empujó a hacer mi primer trabajo de auto-conocimiento. 

A la edad de quince años me propuse enfrentar el miedo que me producía esa experiencia y averiguar qué tenía para decirme: comprendí que de pequeño, involuntariamente había percibido cosas muy dolorosas que ocurrían en la sociedad en ese momento.

Afortunadamente, con los años aprendí a elevar mi vibración lo que hizo que empezara a percibir cosas infinitamente más agradables y amorosas.

-A los 17 años escuché una voz en mi mente que me dijo que un día vendría a vivir a España a hacer un trabajo espiritual, y al final, le hice caso…

Desde joven me interesó expandir mi consciencia y la espiritualidad como una forma de auto-conocimiento.

Creo que todos llevamos la divinidad dentro.

Se nos olvida que estamos de paso

Estoy convencido de que si recordáramos que estamos de paso y que el sentido de lo que vivimos es aprender a amar-nos, nuestra forma de vivir cambiaría por completo. No le daríamos tanta importancia a cosas externas y pasajeras y nos centraríamos más en lo que somos y lo que tenemos para dar.

-A los 20 años, le hablé a un Dios que no sabía si en verdad existía, ni si escuchaba:

«Dios, si en verdad existís, se supone que en este momento deberías ayudarme!».

Entonces vi pasar vida desde ese momento hacia atrás en forma de revisión.

Comprendí que todo lo que vivimos queda registrado y que el sentido de nuestra vida es aprender a amar-nos.

No hay juicio sino una comprensión desde una consciencia amorosa, de lo que has aprendido y  lo que aún no, se te revela la enseñanza que hay “detrás” de cada experiencia de vida, lo que viene a buscar tu alma.

Tras la toma de consciencia en mi revisión pedí encontrar a una persona para pedirle perdón, lo que sucedió 48 horas más tarde.

Durante los días posteriores a esa experiencia podía ver como un flujo de amor que está en todas partes, nos envuelve a todo y a todos.

A los 21 años participé de un camino espiritual en donde aprendí a meditar y a llevar una vida atenta a la enseñanza espiritual. Fue una etapa muy importante porque me dio una base para desarrollar mi atención y seguir ampliando mi consciencia.

Tras tres años y medio entendí que esa experiencia ya había terminado. Dejé ese camino pero continué practicando la meditación y comprometido con mi crecimiento personal.

-A los 23 años investigué con estados de relajación que me permitían ampliar mi consciencia.

Caminando por la ciudad, atento a cómo la energía cambia en las personas y en los diferentes lugares, me di cuenta de que hay personas entre nosotros con un nivel de vibración y de consciencia más elevado que el nuestro.

-Uno de ellos es Gabriel, quien parecía estar al tanto de mi vida desde nuestro primer encuentro, a mis 24 años, cuando iniciamos una amistad, y a quien comencé a reconocer años más tarde como uno de mis guías espirituales

-A los 27 años me enontré físicamente con otro de mis guías: Miguel, quien me ayudó a sanar una herida del pasado dándome su visión y su consejo.

Gabriel y Miguel, dos de mis guías con nombre ángel, me recuerdan la esencia de todo:  el amor. Y lo hacen a través de un lenguaje muy simple y a la vez profundo: el lenguaje del corazón.

No siempre me fue fácil hablar de estas experiencias, durante mucho tiempo no sabía cómo ponerle palabras a algunas cosas que viví.

Si alguna persona siente miedo de estos temas sólo se trata de falta de información. La desinformación nos mantiene en la ignorancia y el sufrimiento. Por eso estoy comprometido con la divulgación.

Afortunadamente cada vez hay más consciencia de que la Tierra es una escuela, y de que como en toda escuela, somos acompañados y guiados en nuestro aprendizaje.

En 2001 vine a vivir a España.
Tras dos primeros años en Madrid, me afinqué en Barcelona.

Buenos Aires, Madrid, Barcelona.

El perdón libera el resto del camino

-A los 40 años una persona recientemente fallecida en Argentina, a quien había conocido a los veinte, contacta conmigo (en España) para pedirme perdón lo que me confirmó la importancia del perdón para liberar nuestro camino, tras la toma de consciencia en la revisión de vida.

Diseñamos nuestro aprendizaje antes de venir

-Tiempo después tengo una experiencia en donde me veo en otro espacio, antes de nacer, acompañado de dos seres de luz que tomaban nota de mis elecciones sobre algunas personas con las que me encontraría en esta vida. Entre ellas reconozco a quien era en ese momento mi pareja.

Sanación de las relaciones a través del amor

-En 2018 vuelvo a encontrarme físicamente con Gabriel, que me ayuda a sanar la relación con mi madre.

Gustavo Samorano. Abrazar mi propósito de vida.

Abrazar el propósito

-En 2019 decido abrazar mi propósito de vida y ayudar a ampliar la consciencia del amor. Ni bien lo decido comienzan a pasar cosas maravillosas…

La Fuente

Practicando uno de los ejercicios del curso Vivir con Sentido sobre la apertura del corazón, veo salir de mi corazón un flujo de amor, no para de brotar, siento su poder y me quedo con la boca abierta…

Desconcertado me digo: «Esto debe ser Dios…»

_»No, Dios es esto»_ respondió una voz en mi mente.

Entonces vi lo que había detrás del flujo: la Fuente, lo que solemos llamar Dios.

Una luz en expansión de dimensiones inimaginable, el Amor más grande que jamás hubiera creído que existía. Un nivel de inteligencia tan elevado que es percibido como un Amor inmenso y luminoso que no ciega. Es puro poder.

Todo lo humano se vuelve una mota de polvo y sin embargo, esa Fuente parece saber quién soy.

Me siento amado como nunca antes.

Lo que conocemos como “universo” es solo una parte muy pequeña de su manifestación.

De alguna manera sé que esa inmensa luz crea todo lo que existe y que crea la vida como un juego para  auto-conocerse, para saber hasta dónde puede expandirse.

Tus experiencias y las mías sirven a la fuente para conocerse más y mejor.

Amor incondicional

La fuente te conoce a la perfección, sabe quien eres como alma y tiene un deseo para contigo:

que seas profundamente feliz cada instante de tu vida.

En el verano de 2019 me desplacé de Barcelona a los Pirineos de Lérida para concentrarme en mi nuevo libro y en el curso Vivir con Sentido con ejercicios para ampliar la consciencia, reconocer porqué estás aquí, qué has venido a hacer, construir tu estilo de vida consciente y VIVIR tu propósito de vida.

Si te apetece que estemos en contacto recibe mi regalo especial par ti.

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